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Mostrando entradas de febrero, 2026

Verbo en pretérito

Te saludo, sensei. Eres el mayor maestro que he tenido en mi vida. A través de ti vi partes de mí que había enterrado. Reflejaste patrones por cambiar. Me rompí en mil pedazos, y hay piezas que se perdieron. Otras se reacomodaron y otras simplemente ya no calzan. Pero hoy este rompecabezas tiene más sentido gracias a ti. Oh, sensei… ¡sí que dolió! Pero hay dolores necesarios. El carbón requiere presión para convertirse en diamante. A través de ti aprendí a amar desde la pasión insaciable: desde el hambre de tenerte en mis brazos y fundirnos en uno; aprendí que un beso puede ser una explosión de sensaciones. Me enseñaste a amar incluso mis sombras. A través de las grietas ya se ve la luz. Como en el arte nipón del kintsugi, es hora de poner oro en las grietas. Me estoy reconstruyendo en una nueva mujer, y la estoy amando intensamente, como sólo yo sé amar. Así que, gracias. Ya cumpliste tu propósito en mi vida. Ya no hay más lágrimas, más llamadas furtivas. Ya no hay más encuentros sedi...

La alquimia de mis ancestros

Hoy tengo la necesidad infinita de honrar la herencia de mis ancestros, quienes sentaron las bases para que me convirtiera en la mujer que soy. Es increíble reconocer, con tanta claridad, las trazas de mi mamá y mi papá en la identidad que he construido con dedicación, con lectura y, por qué no, con mucha terapia. De mi mamá atesoro: la sensibilidad, la palabra amable, el toque suave, el lenguaje del amor hecho de afirmaciones, la conexión con ése "algo" superior, y esa necesidad casi instintiva de poner curitas en el alma de quienes amo. De mi papá guardo: la ética de trabajo, el sentido del humor, ahora en versión reloaded , porque se volvió mi mecanismo favorito para sobrellevar la vida, la mente ágil, el carácter, y la capacidad de trazar límites. Soy la suma de muchas de sus partes, más mi propia magia. Después de todo, cada generación tiene la oportunidad de expandir lo que recibió. Y hoy lo acepto con amor, con lágrimas en los ojos y una sonrisa de infinita compasión.

El Renacer de Mi Voz

Después de muchos años sin escribir, estoy de alguna manera reconectando con esa voz interior que quiere expresarse. He estado entretenida escribiendo de otras formas. Nunca he podido abandonar del todo esta pasión, pero por mucho tiempo me sentí saciada a través de otros canales: el mensaje bonito que redacto en el cumpleaños de alguien especial, la inspiración de un reporte lleno de detalles, o las entradas que escribo para drenar algún sentimiento. Mi voz ya no es la misma. Ha perdido piezas y ganado tantas otras. Si crees que la carga de esta afirmación proviene de la nostalgia de quien se siente roto, estás completamente equivocado. Esta afirmación está llena de la certeza de que he evolucionado. Hay un placer enorme en verte al espejo y saberte completa. Ahora mi voz es más compasiva: no solo con quienes me rodean, sino también conmigo misma. Hoy creo en mí de un modo que antes ni siquiera podía imaginar. Abandoné muchas creencias limitantes y me adherí a otras tantas que me cons...