¿Qué es necesario para poder estar contigo?
La pregunta me sorprendió… y luego entendí que mis altos estándares me han convertido en un ser inalcanzable. Un nivel de exigencia inaudito que, sin darme cuenta, me mantiene aislada.
He cometido todos los errores posibles: he comparado, exigido, demandado, vuelto a exigir, criticado. No está mal impulsar a una persona a evolucionar si esa persona está dispuesta. Lo que sí está profundamente mal es pretender que alguien se amolde a un ideal de perfección.
Si todos actuaran igual, desaparecería lo extraordinario.
Sin querer, elaboré un manual perfecto para arruinar la esencia original de cualquiera.
Eso no es amar.
Entonces me pregunto:
¿Alguna vez he amado a alguien de verdad?
Hoy decidí terminar con estos patrones. Un sentimiento no puede construirse desde la imposición. Mi carácter dominante me traiciona una vez más, y lo irónico es que el resultado siempre es contrario a lo que deseo. Las personas no pueden editarse, corregirse ni modificarse como un manuscrito o un video; cada quien es producto de sus propias circunstancias. El carácter y la personalidad son el resultado de experiencias individuales.
He sacrificado mi maleabilidad por miedo a ser herida… pero, al final, esto es completamente contraproducente. Mi obstinación ha sido la causa por la que he herido más de lo que quisiera admitir.
Las circunstancias difícilmente pueden controlarse en solitario; mucho menos cuando se trata de dos o más.
Y como he dicho otras veces:
detrás de cada derrota habita un inmenso potencial para reinventarse.
Agradezco a Dios por darme un nuevo reto.
Algo nuevo sobre lo cual trabajar.
Challenge accepted.
Comentarios
Publicar un comentario