Ir al contenido principal

El sabor de la guerra

Naciones enfrentadas que movilizan peones humanos. ¿Patriotismo, fe, fanatismo o simple estupidez? La guerra es una epidemia que infecta lenta pero eficazmente. Maquilla la mirada con el carmesí de la sangre: pinceladas de odio, frustración, miedo y rencor.
¿Cuál es el sentido?

Nacemos con la guerra. Es la roca con la que, gustosos, tropezamos una y otra vez. Es el hervor de nuestra sangre, la sensación animal que brota desde las entrañas. Las ganas insaciables de destruir, no por alguna razón elaborada, sino por el simple arte del caos.

Hay guerra en ti y en mí. Existe una batalla campal entre lo que sentimos, lo que pensamos y lo que accionamos. Nuestras pobres existencias parecen incapaces de atravesar el presente sin el sabor metálico de lo conflictivo, lo bélico.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La alquimia de mis ancestros

Hoy tengo la necesidad infinita de honrar la herencia de mis ancestros, quienes sentaron las bases para que me convirtiera en la mujer que soy. Es increíble reconocer, con tanta claridad, las trazas de mi mamá y mi papá en la identidad que he construido con dedicación, con lectura y, por qué no, con mucha terapia. De mi mamá atesoro: la sensibilidad, la palabra amable, el toque suave, el lenguaje del amor hecho de afirmaciones, la conexión con ése "algo" superior, y esa necesidad casi instintiva de poner curitas en el alma de quienes amo. De mi papá guardo: la ética de trabajo, el sentido del humor, ahora en versión reloaded , porque se volvió mi mecanismo favorito para sobrellevar la vida, la mente ágil, el carácter, y la capacidad de trazar límites. Soy la suma de muchas de sus partes, más mi propia magia. Después de todo, cada generación tiene la oportunidad de expandir lo que recibió. Y hoy lo acepto con amor, con lágrimas en los ojos y una sonrisa de infinita compasión.

Oda a la Música

Qué poder tan especial tiene la música. Siempre he sentido una conexión profunda con ella; me mueve en lo más hondo de mi ser, como si me tocara físicamente el corazón, dejándome rebosante y plena. Es un catalizador poderoso de mi creatividad. Me acompaña cuando trabajo, cuando estudio y cuando escribo. Eleva mi enfoque. Es ese maravilloso superpoder de estrechar fronteras y conectarnos desde los cimientos de nuestra esencia más fundamental. La música tiene el poder de transformar: De conectarte con la huidiza musa. De rozarte la piel como un amante y hacer que te erices. De susurrarte al oído y convertirse en un marshmallow que endulza tu día. De traspasar tu corazón con flechas y hacerte explotar en el más sublime y honesto llanto. De elevarte a las alturas y hacer que casi sientas el calor del sol en la piel, pero también de llevarte a un paseo por el frío inframundo. La única exigencia que tiene este humilde arte para atravesarte es que seas humano; a partir de ahí, el trabajo está...

El norte de mi brújula

Después de tanto tiempo enfocada en mí, llegaste. Y desde entonces, nos hemos vuelto inseparables. Tienes esa cualidad única de alegrarme la vida. Basta una palabra o un gesto. Me desarmas de argumentos. Contigo me siento arropada y protegida. Eres mi espacio seguro. Un refugio. El lugar en el que gustosamente naufragaría. Contigo tengo esa sensación de que no solo me desvistes de ropas, sino también del alma, con tan solo una mirada. Sabes acompañarme mientras me habito. Eres la palabra dulce y amable. El abrazo cálido que llamo hogar. El toque suave en mi rodilla. La conversación inteligente. Eres mi maestro y mi compañero. La risa más contagiosa y genuina. La entrega y la lealtad diaria. La mirada de complicidad fortuita. Eres el norte hacia donde apunta mi brújula. El silencio que se vuelve cómodo. Eres compañía de la más encantadora clase. Contigo me siento invencible. Vista. Validada. Activas mis sensaciones: desde esa calma suave hasta ese escalofrío de excitación en mi espalda....