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El quién, el cómo, el qué... El maldito YO

No soy un nombre. No puedo ocultarme tras simples letras provenientes del colectivo. Tendría que seguir buscando.
¿Soy un Homo erectus, un simple ser humano? Nadie me ha preguntado mi especie.
¿Debo decir que soy una mujer? Entonces me reduciría a una simple categoría de género.
¿Soy una creación divina? ¿Una etiqueta con un Made in Venezuela?
Bah… tampoco es suficiente.

Responder a esa pregunta es difícil.

Soy un conjunto de partes ensambladas dentro de un envoltorio de carne y hueso.
Una mezcla de sabores: algunos comunes, otros exóticos.
Soy el resultado de los muchos experimentos de la vida.
Soy el intento de hacer a alguien mejor.

Soy la frustración del vencido, la pasión de quienes pueden hacer poesía, y el dolor del desvalido.
Soy el impulso adolescente y la templanza del abstemio.
Soy pensamiento y locura.
Soy la línea que me separa de ti.
Soy la pregunta sin respuesta y la respuesta equivocada.
Soy el dilema de la humanidad.
Soy el pecado inconfesable.

Soy yo.
Soy tú.
Y a veces, cuando olvido mi ínfima existencia y mi obstinado ego, logro ser NOSOTROS.

Comentarios

  1. hace tiempo que no leia algo con lo que me sintiera identificado, que se ve que fue escrito, no por un cerebro, sino por la mezcla de muchos sentimientos, muchos sentimientos puros!

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  2. Gracias TOTALES, la mejor parte de escribir es sentirte en conexión con otras personas... Es bueno saber que las palabras no sólo separan sino unen!!!

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