Y aquí estoy de nuevo, con un vacío en el pecho y la inquietante sensación de que algo me falta.
No tiene un nombre específico… más bien un nombre genérico.
Como un medicamento necesario que todo el mundo busca y siempre está en escasez.
No se trata del calor humano ordinario, efímero y ruidoso.
Es ese sentimiento profundo de ser vista sin necesidad de pronunciar palabra.
Ese raro instante en el que alguien logra atravesar tu superficie y leer lo que vibra detrás del silencio.
Quiero tener a alguien con quien desnudarme,
no de prendas,
sino desde el alma.
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