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Por sólo aparecer

He escrito mucho,
mucho,
sobre los lazos de sangre.

Hoy quiero tomarme un momento
para escribir sobre otros lazos.

Esa familia que eliges.

Desde los valores.
Desde el saber escuchar.
Desde el dejarte ser…

incluso en tu peor versión, a veces.

Los que nunca te sueltan.

Los amigos,
que son compañía consciente.

Selecta.

Son pocos,
pero fieles.

Reconocen
y permanecen.

Acompañan.

No necesitan poses.

No necesitan cordialidad.

Aparecen sin permiso…
y también desaparecen sin permiso.

Porque es el vínculo más libre.

Incluso ahora,
en estas versiones nuevas
que apenas estoy descubriendo.

Son alianzas que se tejen
desde la belleza del dejar ser.

Desde la admiración mutua.

Desde la música.
Desde el chiste.
Desde la ligereza.

Estoy profundamente agradecida
por los hermanos
que me regaló el camino.

Son pocos,
pero se hacen sentir.

Presentes.

Constantes.

Sin caretas.

Los amo.

No se los digo lo suficiente.

Les agradezco.

No saben cuántas veces
me han sostenido
por sólo aparecer.

Fugaces.

Auténticos.

Siendo.

Existiendo.

Comentarios

  1. Hoshi... como siempre, siendo la chispa que enciende el motor del universo. No hace falta decirlo a diario... porque se siente, a lo lejos y cuando estamos cerca.
    Gracias, gracias, gracias por permitirnos ser y estar; por ser ese espacio de seguridad y brindar lo auténtico de ser familia. Te quiero!!!

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