Soy de la ciudad que amanece con movimiento y olor a café. De la tierra naciente de la voluntad de un sueño. Una urbe bañada en miedo, en hervor, y con algunas gotas de anhelo. Provengo del valle, del ícono de una nación que se sostiene por la simple ilusión. Un espacio donde los elementos se mezclan: si sabes dónde buscar, aún puedes escuchar el trinar de las aves y deleitarte con el aroma a tierra húmeda. Es un hábitat donde conviven la locura, el arte, la miseria y la idiosincrasia. Nací y crecí en una mezcla entre lo urbano, lo histórico y lo paisajístico. Eres el resultado de lo que significa crecer en el olvido. Un tricolor histriónico entre la comedia, la tragedia y la acción. Caracas, en muchos aspectos, mutante. En otros tantos, estática. Eres sátira y ambigüedad. Albergas tanta historia en cada paraje y, aun así, no eres más que el testimonio del superlativo caos que habita en cada uno de nosotros… En un vano intento por recordar un amor jamás inculcado, libero estas pocas pa...
Un lugar donde la mente consigue aliviar la vorágine de ideas